Miguel Ángel Perera ha estoqueado 168 toros y ha dejado de lidiar siete. Los siete últimos. Siete toros que, desde luego, no eran necesarios para redondear una temporada histórica, sobresaliente y apabullante, quizá la más completa y apoteósica que ha firmado un torero en las últimas décadas. Una campaña que, sin lugar a dudas, le ha convertido en el nuevo mandón del toreo.