Los toros de Victorino Martín siempre marcan la diferencia. En el campo y en la plaza. Por su estampa y por su comportamiento. El año pasado, el ganadero de Galapagar completó una temporada muy buena y regular, con éxitos en varias plazas de primera categoría, incluidas las de Sevilla, Madrid y San Sebastián. Para el 2009, en la finca “Las Tiesas de Santa María” pastan más de 130 toros, todos serios, bajos, bien hechos y en el tipo inconfundible de la ganadería, espejo fiel de la clase y bravura mostrada por sus hermanos en 2008. Si las hechuras no mienten, antes de abrir el melón la camada de este año promete ser de impresión.